Terminando Lo Que Empezaste


2 Corintios 8:11 

Vida ha sido comparado con una carrera. Pero no es 100 metros, es una maratón. ¿Jamás has visto el principio de un maratón? Se ve mas como una chusma, una multitud, una bola de gente. Pero como progresa la gente se esparcen. Siempre hay menos que terminan que los que empiezan. Quiero decirles que siempre está mejor para terminar algo que es para iniciarlo. O digo, hay muchos que empiezan cosas y luego no terminan.

Yo recuerdo mis clases en el instituto cuando empecé fue como 10 alumnos. 4 años después, fue solo 4 de nosotros que graduaron. De estos 4 yo soy el único que está todavía en el ministerio.  

Siempre es más importante para terminar algo. Dios dice que al terminar es una marca de madurez, de espiritualidad. Cuando haces votos, promesas, cuando hace compromisos deben de cumplirlos. Por la otra mano, una marca de inmadurez, de ser niño es que empieza algo y no se lo cumple. Empieza algo y dejarlo no terminado.  

Como dijo el versículo, es más fácil empezar algo que es a cumplirlo. Es fácil para inscribir para cosas, para clases, para ministerios, para posiciones en la iglesia, pero poco más difícil es para guardar los compromisos que hemos hecho.

Hoy quiero ver porque no nos terminamos lo que empezamos y como podamos aprender como ser más consistente en cumpliendo nuestros compromisos.  

En la Biblia hay un buen ejemplo para nosotros estudiar es Nehemías. Fue comisionado para reconstruir los muros de Jerusalén las cuales han caídos por medio de una guerra. El se tomó un grupo de gente que fueron muy desanimados y han sidos esclavizados por muchos años. En Nehemías capítulo 4 como en medio punto del proyecto la gente cayeron en desanimo y no querían terminar. Se perdió el ánimo y querían renunciar la tarea.

Eso es muy típico de nosotros, para empezar algo y en medio decidimos que ahora no queremos terminarlo. Como empezar a pintar la sala y en medio del proyecto dice, “Ay Dios mío, no tengo tiempo para esto.” Y allá se queda en media la sala pintada. Mi cocino está en esta condición y había estado en esta coedición para 5 meses.  

¿Por qué fallamos a terminar lo que empezamos?  

En Nehemías hay 4 razones quiero mencionarles brevemente por una introducción de este mensaje. Las mismas razones que impidió la gente a reconstruir los muros son las mismas razones que nos impiden a nosotros hoy.   

La primera razón es fatiga. Lasitud, agotamiento y cansancio.

Nehemías 4:10 – Las esfuerzas de los acarreadores se han debilitado.

Han trabajado duro y fueron cansados, fatigados. Cuando somos cansados tendemos decir, “No voy a terminar esto”. 

Pero más que ser fatigado, fueron frustrados. Dice en 4:10 – y el escombro es mucho. Todos proyectos tienen su escombro, su basura, su cascote.  Escombro es lo que sigue montando y acumulando en nuestras vidas. Si jamás has remodelado su casa me entiendes. Los restos y los pedazos se montaron en la esquina y empieza impedir el paso. Y cuando tiene mucho escombro en tu vida llegará ser frustrado.  

No terminamos lo que empezamos por fatiga, por la frustración y por fracasar.

Dice el texto, “Y no podemos edificar el muro.” En otras palabras, no podían terminar en el tiempo que pensaban. La verdad es este, tu vas a tener mas fracasos en tu vida que tendrás éxitos. El jugador de béisbol hace más strikes que hace hon ron. El asunto real es esto, como reaccionas hacia a sus fracasos. Tienes una fiesta e invitan todos tus amigos para sentar a lado de ti diciendo ¡Que pena! ¡Que lastima! ¿Te vas quejando a todo mundo, te vas haciendo excusas, te vas chillando? Quiero decirles algo, Tú no eres un fracaso hasta que te renuncies. Tú no eres un fracaso hasta que te rindes. El momento que te rindes y cedes es el mismo momento que llegas a ser un fracaso.

Normalmente dejamos a cumplir por fatiga, por frustración por fracaso y también por temores.

Dice el texto Y nuestros enemigos dijeron: No sepan, ni vean, hasta que entremos en medio de ellos y matemos, y hagamos cesar la obra.

Los judíos fueron criticados por las naciones alrededor de ellos. Fueron burlados y no cesaba el proyecto. Entonces les amenazaban. No creo que alguien aquí tiene miedo morir por hacer la voluntad de Dios, pero hay otros temores. El temor de fracasar. Pensamos que no podemos hacerlo y por eso nunca empezamos. ¡Que ridículo! Algunos temen éxito. Por que si son exitosos temen que no pueden mantener el éxito.  

Cuando sabe que algo es correcto y sabe que debe seguir adelante, ¿Cómo, pues, sigas aun cuando está desanimado, desalentado, frustrado, cansado?  

La Biblia nos dice 4 cosas.  

  1. DEJAR  HACER EXCUSAS.

Proverbios 22:13 – El perezoso. Benjamín Franklin dijo, “Gente que son bueno para hacer excusas raramente son bueno en algo más”. Algunas de las excusas que gente hacen para no hacer algo son pobre. Son patéticas y tenemos que dejar hacerlas.

Leí en Jeremías 6, “Y curan la herida de mi pueblo con liviandad, (deshonestidad) diciendo, paz, paz: y no hay paz.” Quiere decir que no puedes curar una herida por decir que no hay herida.

Dejes hacer excusas y cumple lo que tú sabes que debe hacer. Algunos de ustedes tienen que terminar lo que empezaron. Tienen que leer tus capítulos diario, tienen que empezar tu tiempo devoto con Dios, tienen que diezmar verdaderamente y no como piensas que esté bien con Dios porque está dando aunque no es 10% de su saldo, tiene que venir cada viernes y ganar almas como tu dijeron vas a hacer, tienen que venir aquí en miércoles y orar y dejar hacer excusas que son nada más pretextos. Dicen que no se pueden venir media semana porque tiene que cocinar, tiene que cuidar el niño, tiene que esperar para su marido, tiene que estar en la casa por sus jóvenes, y con toda honestidad son excusas que no te impide en ningún otro lugar de su vida. ¿Vayas al mercado aunque tiene que cocinar? Si. ¿Vayas a la plaza jovencita, aunque tienes tarea? Si. La verdad es cristianos hoy en día están jugando con las cosas de Dios y un día darán cuenta con lagrimas.  

Excusas. Que triste que no se échale ganas para hacer lo que es simplemente culto razonable. Deja de hacer excusas.  

  1. EMPIEZA INMEDIATAMENTE.

Una vez que reconoces que has desviado y has hecho tantas excusas tontas, tú tienes que decidir a empezar inmediatamente. No en una semana, no en el mes que viene, no cuando tienes tu vida bien arreglada (¡Que broma!), hazlo ahora.  

Romanos 12:6-7 – para provecho. Servicio. Lo que haría con tu vida, hazlo. Deje decir, “unos de estos días voy a …”Si vas a terminar lo que quisiste empezar, tienes que hacerlo ahora.  

Hay dos trampas que impiden cristianos para seguir adelante.  

    1. Perfeccionismo. Eclesiastés 11:4 – El que al viento observa, no sembrará; y el que mira a las nubes, no segará. – Está hablando de los que esperan para las condiciones perfectas antes que harán algo. Perfeccionistas nunca hacen mucho en verdad. Sus estándares son muy alto, 100% o nada, pero permítame decirles algo, perfeccionismo paralice potencial. Para los que piensan que tiene que alcanzar perfección en todo lo que hacen, no olvides que 92% siempre es un 10. Está gastando mucho energía tratando sacar 100% cuando la verdad es hay cosas en nuestras vidas que no merecen 100% de nuestra energía. Algunas cosas solo merecen 50% de nuestra atención y otras cosas ni merecen 10% de nuestro tiempo y energía.

      Pero todos en tu vida quieren lo 100%. La liga de fútbol quiere 100% de la vida de sus hijos, la escuela quiere 100% de las vidas de sus niños, tu trabajo quiere 100% de su tiempo, tu marido quiere 100% de tu vida, la casa que está construyendo quiere 100% de su dinero y tiempo. ¿Y Dios? ¿Qué tienes para El? Lo que necesita decidir es que es el mejor valor de su vida. Que es eternal y durará para siempre. Tú tienes que decidir que tiene significancia eternal, que va a durar para siempre, que hará una diferencia en la vida, que será recompensado en el tribunal de Cristo, y luego dar 100% a estas cosas

      La verdad es hermana, si tu esposo comía una torta o una Tamale en viernes no tiene nada de consecuencias eternales. Pero cuantas almas te has ganado a Cristo en viernes tiene consecuencias eternas.  

    1. Postergar. Proverbios 27:1 – No te jactes del día de mañana; porque no sabes que dará de si el día. No dice lo haré mañana. La verdad es que ni sabes que tendrás mañana. No seas presumido por el futuro. Leí como 11 personas perdieron sus vidas en el desierto por ahogarse. ¡En el desierto hermanos! Inundación repentina, riada. El asunto es que no seas uno que dices, “Unos de estos días…” Una frase favorita de muchos es “Cuando tengo las cosas arregladas, entones haré.” Cuando las cosas arreglan, luego leeré mi Biblia, cuando las cosas se arreglan, luego voy a ganar almas, cuando las cosas se arreglan, luego seré bautizado, cuando las cosas se arreglen, luego dedicarme con todo corazón. ¿sabes que? La vida nunca se arregla. Se llama vida y tienes que vivirla en condiciones menos que perfectas. De hecho es mientras más esperes más difícil es. Es como nuestro baño en la casa. La dueña no quería reparar la fuga en la pipa y esperaba y esperaba e intentaba reparar otras cosas esperando que fue esa, cuando todo el tiempo tuvo que reparar el drenaje. Finalmente el techo en la cocina empezó a caer t su centro de carga se quemó y tenía que buscar plomero quien quitó todo el piso del baño y se al cobró miles de pesos.

¿Qué es que te ha dirigido hacer y todavía no está haciendo? Santiago 4:17

¿A ganar almas es bueno o malo? ¿Sea bautizado es bueno o malo? ¿Diezmar es bueno o malo? ¿Venir aquí en miércoles y orar con la iglesia es bueno o malo?

Tu sabes es correcto pero rehúses hacerlo. Pecado.

Por eso Jesús insistió que los que van a seguirlo tienen que ser bautizados. Primera cosa que quiero que haga es ser inmergido en el agua. Cristo quiere ver si estás comprometido o no. Si te da pena hacer una profesión de su fe pública, pues, entonces no estás listo para seguirlo. Jesús dijo si estás avergonzado de mí delante el mundo, seré avergonzado de ti delante mi Padre en los cielos. Es tan serio este asunto.  

Dejar hacer excusas, empieza inmediatamente y tres; 

  1. ENFOCARSE EN EL PREMIO Y NO EL COSTO.

Hermano, las cosas que se valen la pena en esta vida normalmente no son las cosas fáciles. Tienes que mirar más allá del precio, el sufrir y mirar en el cumplimiento. Jesús sufrió la cruz por el “gozo puesto delante de él, menospreciando el oprobio.”

Hebreos 11:23-26 – Moisés se dio la espalda a las riquezas del mundo, podía ha sido el hombre más poderoso en el mundo. Moisés dijo, puedo yo ser el hombre poderoso para los próximos 30, 40 años de mi vida o puedo yo disfrutar gozo eterno en los cielos para millones y millones de años. Desafortunadamente muchos cristianos eligen las riquezas temporales y en vez de los eternos.

Una debilidad de nuestra cultura es que estamos consumidos con la vista corto y de lo largo. Queremos del aquí y ahora. Démela hoy, no quiero esperar para mañana. Queremos disfrutar hoy y olvidar mañana.

Temiendo dolor casi todos intentan evitar los problemas. Postergarnos, esperando que vayan a desaparecer. Ignoramos nuestros problemas y fingimos que no existen. Intentamos a evadirlos en vez de aguantarlos. Si es doloroso, y incomodo yo no quiero nada de esto aunque sea para mi bien.

Eclesiastés 7:4 – El corazón de los sabios está en la casa del luto; más el corazón de los insensatos, en la casa en que hay alegría. – Solo el necio piensa en el aquí y ahora.  

Muchas veces no terminamos porque perdamos nuestro enfoque. Nos distraemos en otras cosas. No podemos ver lo que Dios tiene para nosotros más allá en el camino. Perdimos la meta. No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos.

El que mira por tu alma, él lo conocerá, y dará el hombre según sus obras. Proverbios 24:12 

  1. DEPIENDE EN DIOS

Cuando empiezas algo por el Señor depende en él para ayudarte a cumplirlo. Dios no te va a pedir algo que no te va a dar el poder para hacer.

1 Pedro 4:11

Algunos de ustedes piensan que no se pueden guardar un compromiso con Dios, piensan así, “Cuando sé que puedo cumplir mi compromiso, entonces lo haré” Todavía no entiendas hermano, hermana. Tu no tienes que guardar el compromiso, la Biblia dice en 2 Timoteo 1:12 – No me avergüenzo, porque yo sé a quien he creído, y estoy seguro que es poderoso para guardar mi deposito para aquel día.

Piensa en eso hermano y contemplas cuan glorioso es eso. Vengo a Cristo y le digo, te confió Señor, ten mi vida. Pero cuando los tiempos vienen cuando no quiero seguir adelante, no quiero aguantar, busco por lo fácil, busco por la situación sin resistencia, no quiero vivir en este camino más Jesús. En tiempos como estos, es cuando tengo esta promesa que Jesús no va a dejarme ir. Dios nunca me desamparará. ¿No es buena saberla? Si no fuera así, podemos vivir para 50 años llegando al templo, leyendo la Biblia, siendo fiel y luego en el último día de tu vida echa perder y vayas al infierno. Pero no tienes que preocuparte sobre el compromiso que hiciste, porque una vez que hiciste, El lo guardará para siempre.

“Conforme al poder que Dios da, para que en todo sea Dios glorificado.”  

¿Qué tienes deshecho? ¿Qué tienes que ya no has hecho todavía? ¿Qué es inacabada en tu vida? ¿Si murieras hoy, saldrías este planeta habiendo cumplido a la voluntad de Dios para tu vida?

Pablo dijo, “he peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe.” ¿Vas a para delante su Salvador y poder decir este? He terminado la tarea de lo que me pusiste en la tierra Señor. Una poema no terminado, una sinfonía no terminado, un edificio no terminado es algo triste. Pero no se compraron por morir sin había terminado lo que Dios te dio para hacer. 

(Invitación)

¿Salvación? Deshecho delante Dios sin Cristo.

¿Bautismo? ¿Puedes imaginar parado delante Jesús y te diría “El primer cosa que te di para hacer después ser salva fue ser bautizado, Por qué no hiciste? ¿Le dirías, “No quise mojarme en frente la congregación.”? No me quería dar tal excusa pobre como esta.

¿Los requisitos? Algunos hicieron compromisos para servir en esta iglesia y todavía no están cumpliendo los deberes. Hay que terminar, hay que acabar la carrera. O mejor, admites que no quieres y pasa la oportunidad a otro que haría.

¿Servicio? Algunos aquí dijeron que iban a empezar servir el Señor y todavía no han hecho. Están postergando, atrasando. Vas a ir a dar cuenta de si al Señor con manos vacías. Sin fruto. Sin algo. Sin vergüenza. No puedo imaginar un cristiano, salvo, bautizado que no tiene ministerio. ¡Que contradicción!

¿Echarle ganas? ¿Cuándo? Mañana, mañana.

¿Diezmar honestamente?

¿Ganar almas?

¿Asistir fielmente los cultos? Miércoles, escuela dominical, los jóvenes. Puros pretextos.