Estudios en Juan 15
Permaneciendo en Sus Propósitos
Juan Harper luchaba con sus maletas mientras que ayudaba su hija Nina de seis anos con la suya. El Señor Harper era un pastor bautista en Glasgow en camino a predicar en la Iglesia Memorial de Moody en Chicago. Su esposa ha muerto dando la luz a su hija, así que, fue viajando con su hijita acompañada por su tía, La Senora Jessy Lietch. Después que han abordados con los pasajeros de la segunda clase, empezaron a explorar el nave. Ellos sentían muy especiales para estar en la primera travesía del translántico más grande jamás - El Titánic.
Este no fue la primera vez que Juan ha cercado el peligro. Cuando tuvo 2 años, se cayó a un poso y casi ahogado. Su madre le ha rescatado y resucitado por su intervención. Cuando tuvo 26 años estaba nadando en el océano y un corriente fue sorprendido por un corriente que le llevó duro y con trabajo tuvo que nadar a tierra. Al tener 32 años y Juan se encontraba si mismo en el Mar Mediterráneo tomando agua y todos al bordo por muertos. Tuvo otros problemas también, su salud fue pobre, baja en peso y cargando las presiones emocionales de haber visto su esposa morir recién.
Pero Juan Harper fue un hombre de gran fe. "El temor de la muerte ni por un minuto me turbó", dijo el Señor después unos de sus rozas de la muerte. El creía que la muerte instantánea sería gloria inmediata.
Juan Harper fue nacido en un hogar cristiano en el 29 de Mayo, 1872 y fue convertido a Cristo a la edad de 13 años. A los 18 años sabía que fue llamada por el Señor para servirle en una capacidad especial. En su trabajo en el imprente Juan predicaba el evangelio a todo lo que escucharía, y con frecuencia en las calles proclamando a Cristo.
Después muchos años de evangelismo personal y predicando, fue enlistado por los bautistas para cargar unas de sus misiones. Ahí, Señor Harper laboraba para 13 años mirando la iglesia crecer desde 25 miembros hasta más que 500 cuyos santuario puede sentar 900. Fue conocido por su vida de oración. Algunas noches quedando toda la noche en oración, rogándole a Dios por el parte de sus miembros.
En 1910, Señor Harper fue llamada a la Iglesia de Calle Walworth en Londres donde sus habilidades de predicar crecieron. La iglesia ahí creció rápidamente y muchas almas fueron salvadas.
Luego, vino la invitación de la Iglesia Memorial de Moody en Chicago para predicar una serie de mensajes. Hermano Harper hizo el viaje con ánimo, y el Señor bendijo su ministerio ahí que apenas estaba en casa y recibió otra invitación para volver y predicar otra serie.
Fue una decisión difícil, porque su redil en Londres no quiso de perder su pastor para otros tres meses. Un hombre, Hermano Roberto Ingles, rogó con Harper para no hacer el viaje, diciendo que mientras que oraba sentía una impresión fuerte de desastre inminente. Hasta que le ofreció a comprarle otro boleto si sola fuera a posponer su viaje a un tiempo más conveniente. Pero Harper sentía empujado para ir, se abordó el Titánic en el 10 de Abril, 1912.
Cuarta noches después, Harper paraba en la cubierta admirando el anochecer. Dijo, Será bonito en la mañana. Fue visto testificando a un hombre después y se fue a retirarse.
En las horas de madrugada, fue despertado por un ruido grande como el Titánic chocó con un iceberg gigante. Rápidamente recogiendo su hija, aseguró lugar en unas de las lanchas. Cuando se hundió el Titánic, Nina fue salvada en lancha número 11, sentado en las piernas de su tía. Para muchos años después el incidente Nina no quiso hablar de aquella noche, pero antes que murió habló de la noche inolvidable y acordaba de cómo se fue la las luces y de los gritos de los que no pudieran hallar lugar en las lanchas.
¿Y que de su padre?
Harper quitó su salvavidas y la dio a otro hombre gritando, ¡Que dejan las mujeres, los niños y los no son salvos entran a las lanchas primeros! Cuando se hundió, Harper cayó en las aguas frías y se desapareció.
Muchos meses después, en una iglesia en Canadá, un hombre se puso en pie y dijo, Estaba yo en el Titánic la noche que se hundió. Estaba tirada en las aguas y agarré una madera, por toda mi vida se la agarré. Los aguas fueron helados, de repente las aguas llevó un hombre cerca de mí, también flotando sobre los restos, y me gritó, preguntándome, ¿Es usted salvo? No, dije yo, no lo soy. Y el hombre gritó en la noche, Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo. Y las olas le llevaron lejos de mí. Después un tiempo las olas le llevaron cerca de mí el hombre otras ves, y me preguntó, ¿Es usted salvo ahora? Y le dije, No, todavía no. ¡Cree en el Señor Jesucristo y serás salvo! El hombre se le escapó los restos y se hundió. Y ahí, a solo en la noche con 3 kilómetros de agua debajo de mí, acepté a Cristo por mi Salvador. Yo soy el ultimo convierto del hermano Juan Harper.
Juan Harper fue un hombre que sabía el propósito de su vida - para decir a todos acerca del amor de Dios. Aun en sus momentos finales, estaba ganado a otros a Cristo.
¿Y que de ti? ¿Sabes tú que es el propósito para tu existencia? ¿Eres permaneciendo en los propósitos de Dios?
En Juan 14:30, el Señor indicaba a sus discípulos que su ministerio terrenal pronto terminará y no iba a poder andar con ellos y enseñarles. Jesús les preparaba cuando dijo, No hablaré ya mucho con vosotros; porque viene el príncipe de este mundo, y él nada tiene en mí. Jesús les dijo en Juan 14:17 el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no lo ve, ni le conoce, pero vosotros conocéis, porque mora con vosotros y estará en vosotros.
Como cristiano, tú puedes permanecer en Cristo y saber la dirección de Dios en tu vida día tras día por medio del Espíritu que mora en nosotros. Es un gran gozo para permanecer en Cristo - para saber que Su Espíritu es contigo cada momento. Si eres un cristiano, El está contigo cada momento de cada día.
En la oficina - está contigo.
En la tienda - está contigo.
En el hospital - está contigo.
Aun cuando esté lavando ropa o cocinando - El prometa estar contigo y nunca te dejara o te desampara. Lo más que permanezcas en Su persona, lo más crecerá tu anhelo en tu vida para cumplir Sus propósitos. Lo más que permanezcas en El, lo más aprendes de El. No puedes tener contacto con Cristo, sea salvo y no tener los propósitos en tu vida sean transformados. De hecho, Pablo dijo que Timoteo ha sido llamado según el propósito de Dios. En el mismo sentir, todos cristianos habían sidos llamados según los propósitos de Dios.
Tú has sido salvado por una razón. Dios tiene propósito para tu vida y es para usted a vivirlo. ¿Has llegado al lugar en tu vida donde tú puedes decir, Señor, no quiero vivir más para mi propia gratificación, mis propias búsquedas y mis propias ambiciones, quiero vivir en Tus propósitos para poder llevar fruto en Su presencia? Sabiendo y cumpliendo la voluntad de Dios es unos de los mejores gozos en la vida del cristiano.
- El Propósito del cristiano que Permanece.
¿Qué es el propósito de vida por alguien que permanece en Cristo? Juan 15:2 nos dice, Todo pámpano que en mi no lleva fruto, lo quitará; y todo aquel que lleva fruto, lo limpiará, para que lleve más fruto.
El propósito de la vida del cristiano es para que lleve fruto a través una relación permanente con Cristo Jesús. La Biblia dice en el mismo capítulo, No me elegisteis vosotros a mi, sino que yo os elegí a vosotros, y os puesto para que vayáis y lleváis fruto y vuestro fruto permanezca.
Dios lo hace claro que el propósito de nuestras vidas es para llevar fruto - y que nuestro fruto permanezca. El propósito de la iglesia es para llevar fruto también. ¿Cómo estás en esto? ¿Estás llevando fruto? Tito 3:14 dice, Y aprenden también los nuestros a ocuparse en buenas obras... para que no sean sin fruto. Pablo exhortó a Tito para asegurar que los creyentes no sean infructíferos. Pablo quiso acordarles que su responsabilidad es para llevar fruto. La Biblia explica esta en Salmos 1:1-3 Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, ni estuvo en camino de pecadores, ni en silla de escarnecedores, Sino en la ley de Jehová está su delicia, y en su ley medita de día y de noche. Será como el árbol plantado junto a corrientes de aguas, que da su fruto en su tiempo; y su hoja no cae, y todo lo que hace, prosperará.
Cuando esté plantado en el Señor Jesucristo, el resulto natural es para llevar fruto. Alguien que es nacido nuevo en verdad, quien vive a lado de las aguas de Cristo Jesús y la palabra de Dios llevará fruto. El propósito para existes es para llevar fruto.
Si jamás has vivid cerca el desierto, tal vez no vas a entender eso, pero te juro es la verdad: el color verde es muy raro en el desierto. Si quieres que algo sobrevivas tienes que tener un método de regar.
Yo me acuerdo moviendo l Sur de California del norte. Decidimos a sembrar pasto por atrás de la casa. La meta fue para tener pastor verde.
Un día, los vecinos pasaron y nos dijeron Debes de instalar un sistema de regar. Habiendo llegados nosotros del norte donde hay mucha humedad, para nosotros un sistema de regar fue más como una opción si una necesidad.
Les agradecimos por su consejo y les aseguramos que íbamos a regar el pastor diario y por mano. No teníamos el dinero ni el tiempo para instalar un sistema automático de regar.
Unos meses pasaron y tuvimos que salir por un par de días. Cuando volvimos, pasamos por atrás y vimos la devastación de nuestro pasto verde. No se puede creer. En solo dos días el patio verde y frondoso ha convertido a ser un desierto de sequía y muerte. Aprendí algo en aquel día - necesita irrigación en el desierto. Y como necesita el pasto agua, no de vez en cuando sino todos los días, también tú y yo necesitamos permanecer en Cristo diario si vamos a llevar fruto.
El propósito de permanecer es para llevar fruto. Cuando faltes ser fructífero en tu vida, se indica que no estás permaneciendo en la palabra de Dios - los ríos de aguas vivos. Permanecer en Su persona te guiará a saber y cumplir el propósito de tu vida. Salmos 92:13,14 dice, El justo florecerá como la palmera, crecerá como cedro en el Líbano, plantados en la casa de Jehová, en los atrios de nuestro Dios florecerán, aun en la vejez fructificarán, estarán vigorosos y verdes.
Algunos pueden pensar, soy grande ahora, soy demasiado grande para llevar fruto, he hecho lo que podía. Pero el texto en Salmos no dice esto. La Biblia dice que cuando estemos plantados en la palabra de Dios y estamos en la casa del Señor, llevaremos fruto en nuestra vejez. Seremos floreciendo como un vid espiritual, llevando fruto. Si Dios fue terminado en ayudarte llevar fruto, te llevaría a cielo. El hecho que esté todavía es prueba que Dios quiere que lleves fruto.
No somos dejados en a la tierra solamente para ganar dinero, vivir en casas, comprar carros y asegurar una buena pensión. Estamos aquí para llevar fruto.
- El Producto del cristiano que permanece.
- El fruto del Espíritu -
Llevando fruto en la Biblia se involucra más que ganando gente a Cristo. Es una pizca de un cuadro más grande. Llevando fruto es ser semejante a Cristo. Si Cristo es el vid y nosotros los pámpanos, ser mas como Cristo entonces es nuestro fruto.
¿Qué quiere decir "fruto" exactamente? Hay dos clases de fruto son mencionado en la Biblia. Primero, hay el fruto del Espíritu. Si fluye el Espíritu en ti como savia fluye en el árbol, llevará fruto en su carácter cristiano. Como los árboles en la primavera producen hojas y fruto, nuestras vidas deben producir fruto por medio del Espíritu Santo.
Gálatas 5:22, 23 dice, Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza, contra tales cosas no hay ley.
¿Cuáles son las evidencias de una vida fructífera? ¿Se trata la vida llena del Espíritu de demuestras emocionales, hablando en lenguas desconocidas, o otras manifestaciones sensacionales?
Unas de las evidencias del Espíritu es un divino amor. Solo Dios puede producir este en tu vida. Es la clase de amor que lea en 1 Corintios 13 - el amor que sufre todas cosas. Cristianos que son ofendidos fácilmente y manifiestan su impaciencia demuestran que no son llenos del Espíritu de Dios. Su ser sin amores evidencia que no son permaneciendo en Cristo. El fruto del Espíritu es amor - todo lo soporta.
Otro fruto del Espíritu es gozo. No es de alegría que trae el mundo, sino es un gozo interior que viene de Jesucristo.
El fruto del Espíritu también es paz. Paz es la tranquilidad en mente que proviene de Dios, no de pastillas. Es la paz de Dios que trae estabilidad y fuerza a nuestras vidas a pesar de las circunstancias.
El fruto del Espíritu es paciencia, que quiere decir estando firme bajo presión. ¿Has observado dos personas pasando por las mismas pruebas al mismo tiempo? Uno puede ser desempleado y con problemas en la familia, pero continúa a ir al templo, sigue fiel a su familia a Dios. El busca al esfuerza para mantén un dulce espíritu hacia a otros también.
El otro hombre, pasando por los mismos pruebas, llega a ser molestado con su familia, su iglesia y hasta con Dios. El no tiene una dulce calma, es amargo por sus circunstancias y enojado con otras personas.
Ambos reclaman ser cristianos. ¿Cuál es la diferencia? ¿Por qué es un hombre fiel y el otro rencoroso? La respuesta es que el hombre gozoso está permaneciendo en Cristo, lleno del Espíritu. Está llevando el fruto que solo Dios puede dar. El es paciente.
Otro fruto del Espíritu es benignidad. Es engendrado por el Espíritu Santo y se expresa nuestro cuidado y compasión hacia a otros.
El Espíritu produce bondad. El opuesto de maldad. Dios te da el deseo para cosas buenas y causarte amar la bondad y aborrece el pecado.
¿Has querido a crecer en tu fe? El deseo por fe es unos de los frutos del Espíritu. Mansedumbre es poder bajo el control. Es dando la preeminencia a Cristo en tu vida y relaciones. Es morir al yo y a la carne.
En fin, el Espíritu te dará templanza - auto control. Te dará la esfuerza y al gracia para controla tus emociones, tu espíritu y tus afanes.
- El fruto de ganar almas.
Otro clase de fruto es ganado gente a Cristo. Proverbios 11:30 dice, El que gana almas es sabio. El árbol de manzana lleva manzanas, el árbol de naranjas lleva naranjas, y el cristiano lleva cristianos.
Ganado almas es reproduciendo otros cristianos. No puede permanecer en Cristo sin tener el deseo a ver otros salvos. Es parte de su crecimiento espiritual.
Casi cada vez que alguien recibe a Cristo, la respuesta traída por el Espíritu Santo es un deseo par compartir el evangelio con otros. Permita el Espíritu a sembrar este fruto en su vida.
Salmos 126:5,6 dice, Los que sembraron con lágrimas, con regocijo segarán. Irán andando y llorando el que lleva la preciosa semilla.
El fruto del Espíritu te cambiará tu comportamiento, tu persona y la manera en que responde a toda situación. Verá otros como personas que necesitan a Cristo y serás cargado para decirles. El propósito del cristiano que permanece es para llevar fruto, el producto del cristiano que permanece es el fruto del Espíritu y la salvación de almas perdidas.
- La promoción del cristiano que permanece.
La adulación del cristiano que permanece está en Juan 15:8 En esto está glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos.
El cristiano que permanece en Cristo traerá gloria al Padre. Nuestros elogios serán dirigidos al Padre. En esto está glorificado mi Padre. Llevamos fruto para glorificar a El. Si un alma es salva, una iglesia está plantada - a Dios sea la gloria.
No ganamos almas, diezmamos o servir Cristo para glorificar nosotros mismos, hacemos para la gloria de Dios.
Nuestro propósito es para llevar fruto.