Estudios Prácticos en el libro de Santiago
Como Guardar Tu Boca
La persona normal tendrá casi 30 pláticas diario. Amamos a hablar. Todo mundo tiene algo a decir. En la tele hay programas donde hablan y nada más. Dicen que hablaremos un quinto parte de nuestras vidas. Dicen en un año tu conversación llenará 66 libros de 800 paginas cada uno. Si es usted un hombre, te dirás 20,000 palabras cada día. Se es usted una mujer, 30,000. Algunos de nosotros somos nacidos con la pata metida. En chavo que trabajaba en la tienda. Un día entró una señora para y se le pidió para la mitad de un jitomate. El chavo fue por atrás a hablar con el gerente y le dijo, Hay una loca mujer allá que quiere comprar una sola mitad de un jitomate. Pues, no dio cuenta que detrás de él estaba la señora cuando dijo esta cosa al gerente. Dándose cuenta el chavo dijo, Y esta doña excelente quiere comprar la otra mitad.
Tenemos esta habilidad natural para decir la cosa equivocada en el tiempo equivocado.
Nuestras bocas nos causan muchos problemas. El libro de Santiago habla mucho de la lengua, la boca. Cada capítulo habla en alguna manera de la boca.
Santiago 3:2 Porque todos ofendemos muchas veces. Si alguno no ofende en palabra, éste es varón perfecto, capaz también de refrenar todo el cuerpo.
Santiago dice que si puedes controlar tu boca es varón perfecto. Vayas al doctor y le dices, No me siento bien, y el doctor dice, Muéstrame tu lengua. La lengua revela lo que está pasando en su interior. Tenemos que aprender como controlar nuestras lenguas.
Santiago nos da tres razones por que debemos guardar nuestras lenguas, y nos da 6 ejemplos, dos ilustraciones para cada razón.
- MI LENGUA ME DIRIGE A DONDE VOY
La lengua tiene una influencia grande sobre nuestras vidas. ¿Dónde vas? En tu vida, ¿Dónde vas a estar en cinco años? Ver tu conversación. ¿De qué hables más? Nosotros formamos nuestras palabras y entonces nuestras palabras nos forma a nosotros. Santiago dice que la lengua es un miembro pequeña. Y porque es pequeña pensamos que es insignificante. Pero tiene mucho poder. Consideras la boca de un corcel. Un animal grande y poderoso, se pesa una tonelada o más, con su jinete de solo 50 kilos. Este jinete flaco puede controlar el caballo con un freno en su boca. Igualmente tu lengua puede controlar la dirección de tu vida. Entonces Santiago dice considera las naves. Algunos cruceros tienen 3 hectáreas de espacio solo para la recreación. Y son gobernados por un muy pequeño timón. Un timón se la mantenga en su curso. Nuestras lenguas son como el timón de la nave. Mi lengua me dirige a donde voy. Subraya en sus Biblias la palabra “gobernado” en Santiago 3:4. Tu lengua es el volante de tu vida. Si no gustes la dirección en donde vas, cambia la manera en que hables.
Algunas reconociendo el poder de la lengua piensan es mejor no decir nada.
Un hombre juntó con un monasterio y fue puesto en un tiempo provisional de tres años. Al fin de cada ano fue dado permiso para decir dos palabras. Al fin de su primer ano, dijo “Cama dura”. Al fin de su segundo, dijo, “Comida fría”. Al fin de su tercer ano dijo, “Yo renuncio”. El sacerdote dijo, No me sorprende, todo lo que has hecho es quejarte desde que llegaste. Santiago está diciendo que mi lengua me dirige y tengo que controlarla.
- MI LENGUA PUEDE DESTRUIR LO QUE TENGO.
(vs. 5) Santiago nos da otra ilustración. Imagina un bosque, bonito y magnificente. Ahora imagínalo en llamas. Encendido por un cerillo. Con solo una chispa todo puede ser quemado. En 1983 en Australia un incendio en una noche destruyó 600 millas de tierra, aldeas y todo el ganado. Se empezó con un solo cerillo. Santiago dice que tu lengua puede ser como un fuego. Un cerillo descuidado puede encender un bosque, una palabra descuidada puede destruir una vida. Miles de vidas, chisme es como un incendio, se propaga rápido y destruye mucho. ¿Cuántas personas han arruinados sus matrimonios, sus amistades, sus iglesias para tirar palabras descuidadas. La lengua no solo tiene poder para dirigir tu vida pero también el poder para destruir las vidas de otras personas.
Hay un dicho que dice, palitos y piedras puede romperme, pero tus palabras nunca se pueden. Pero si se pueden. Palabras lastiman.
Proverbios 18:21 la muerte y la vida están en le poder de la lengua. Y el que la ama comerá de sus frutos. Santiago 3:6 dice, La lengua es un fuego, un mundo de maldad. E inflama la rueda de la creación. Santiago está diciendo que palabras pueden crear una reacción en cadena. Puede decir algo no intencionalmente y causar mucho lastima. Solo unas pocas palabras inflamatorias provocaron la Guerra Mundial Dos.
El papa regresa de su trabajo. Cansado y gruñón. Entra el papa y grita a la esposa. La esposa grita hacia el hijo mayor. El hijo mayor grita a la hija menor. La hija menor sale y da la pata al perro. El perro se va para morder el gato. El gato araña el bebe y el bebe rompe su muñeca. ¿No sería más fácil para el papa a romper la muñeca una vez? Reacción en cadena. Inflama la rueda de la creación.
Santiago dice que tienes que aprender como controlar tu lengua. No solo te dirige en tu vida, pero puede destruir tu vida. Puedes perder su familia, tus niños, solo por lo que dices.
Proverbios 21:23 El que guarda su boca y su lengua, su alma guarda de angustias.
Santiago use otra ilustración. Habla del parque zoológico.
Santiago 3:7,8 –
De todos los animales que hemos dominado, nadie se puede dominar la lengua. Es inquieto. Eso quiere decir que en cualquier momento puede salir y hacer su daño. Hay un parque de safari en San Diego. Puede entrar con su carro, y hay letreros que dicen, no se baja su ventana. No se baja tu ventana. Aunque los animales se ven tranquilos, pueden atacarte en cualquier momento. Son inquietos.
La lengua es como veneno. Puedes matar a gente con sus palabras. Puedes asesinar su carácter, su persona por palabras. La lengua es un arma mortal.
- MI LENGUA DEMUESTRA A QUIEN SOY.
Se revela mi ser. Primero Santiago demuestra como somos inconsistentes.
Santiago 3:9 –
Llegamos a templo en domingos. El uso mas noble para tu boca es dar alabanzas a Dios. Entonamos himnos al Señor. Luego, salimos del templo, sube en el carro y peleamos sobre a donde vamos a comer. ¿No es asombroso como puede cambiar nuestra actitud? En un momento está diciendo, Amen, y en momento más está diciendo Cállate la boca. La lengua es una contradicción. Santiago dice, ¿Por qué maldices hombres? Son creados en la semejanza de Dios. Esa es algo que me tristeza. En un momento podemos ser amables, tiernos con los que amamos, nuestros hijos, esposas y esposos, y en el momento que sigue duros y fríos hacia ellos. ¿Como es posible? Hablamos con amor en un respiro y regañamos en la próxima. ¿Qué es el problema? ¿Por qué hacemos tal? ¿Cómo podemos decir algo con amor, en toda sinceridad y en un minuto después, decir algo mal?
Santiago provee la respuesta en versículos 11-12.
¿Acaso alguna fuente echa por una misma abertura agua dulce y amarga? Hermanos míos, ¿puede acaso la higuera producir aceitunas, o la vid higos? Así también ninguna fuente puede dar agua salada y dulce.
El punto es, lo que haya en el poso sale en el agua. Lo que el árbol es, se ve por el fruto. ¿Qué chance tiene el árbol de manzana hacer una cereza? En otras palabras, el problema no es mi lengua, sino mi corazón. Eventualmente mi lengua me va a traicionar y revelar lo que mora en mí.
¿Jamás has escuchado la excusa, Lo siento, no se que pasó conmigo? No lo dije en serio. Santiago lo diría, Si, dijiste en serio. Lo que está dentro de ti, se va a revelarse por su lengua temprano o tarde. Es una ley de naturaleza. No sale agua dulce de un fuente amarga. Lo que sale del poso es lo que está en el poso.
Mateo 12:34 ¡Generación de víboras! ¿Cómo podéis hablar lo bueno, siendo malos? Porque de la abundancia del corazón habla la boca.
Si tienes un problema con su lengua tienes un problema más profunda que tú piensas. Lo que tienes es un problema del corazón. La lengua severa representa un corazón de enojo. La lengua crítica revela el corazón de miedo. La lengua lactosa revela el corazón insegura. La lengua grosera tiene el corazón sucio. Una persona que es siempre criticando tiene un corazón amarga.
¿CUÁL ES LA SOLUCIÓN?
- Recibe un corazón nuevo.
Ezequiel 18:31 – yo puede cambiarme por afuera, yo puede hacer borrón y cuenta nueva, pero lo que necesito es una vida nueva. Necesito un corazón nuevo.
¿Cómo recibo un corazón nuevo? 2 Corintios 5:17. Nueva vida, nuevo corazón, nuevo espíritu. Cuando está nacido de nuevo está comenzando de nuevo. Cuando aceptes Cristo por tu Salvador, El te da un corazón nuevo.
David oraba, Crea en mi, oh Dios, un corazón nuevo.
- Pide a Dios para ayuda cada día.
Tu vas a necesitar poder sobrenatural para controlar tu lengua. No se puede hacerlo en tu propio poder.
Salmos 141:3 – es que necesitamos un bozal. Un versículo muy esencial para memorizar. No me permites ser criticón hoy Señor. Ayúdame no ser juzgón hoy Señor. Esté con mi boca Señor para que no diga cosas que me vaya a remordían.
Sidlow Baxter dijo, La prueba que el Espíritu de Dios está en tu vida no es que hables una lengua nueva, sino que controlas la lengua que tengas.
Estando en la palabra de Dios es algo que te ayudará. Lo que metes en tu mente entra a tu corazón y lo que está en tu corazón saldrá de tu boca.
- Pienses antes que hables.
Santiago 1:19 – hay un orden aquí. Pronto de oír. Lento de hablar.
¿Qué dice tu lengua de ti? ¿Qué se revela tu lengua acerca tu vida? Nuestras lenguas controlan la dirección de nuestras vidas mucho como un timón controla las naves. Pero para controlar el timón de una nave o el freno del caballo, es necesario tener una mano fuerte. Por eso necesitamos que Cristo nos controle. Deja la mano de Cristo esté sobre el timón de tu vida, Su mano controlando el freno de tu boca. Permite Cristo tener el control de tu vida. Tal vez necesites pedir un disculpe de sus hijos. Diles “Lo siento por la manera en que hablo, soy inconsistente contigo. Hay veces soy tierno, otros soy duro. Soy humano. Podrá ser que tu tienes que hablar con tu esposa y decirla que no has expresado el amor que tengas para ella. ¿Sabes que hermanos? Nuestras mujeres deben sentir apreciado de vez en cuando.
(Orar)
Todos nosotros necesitamos este mensaje hoy. Es un problema universal. Necesitamos aprender como controlar nuestras lenguas.